domingo, 15 de abril de 2012

Depresión post parto

Nunca imaginé que me fuera a pasar lo de la depresión post parto. En el hospital hubo un día, que empezaron a derramarse lágrimas de mis ojos. Tampoco había una razón aparente, aunque quizás eran tantas las razones que no podía abarcarlo y solucionarlo.



Creo que por mi cabeza pasaron muchas cosas. Las voy a ir nombrando para que os hagáis una idea.

  • Mi vida había cambiado, hacía unas horas era Pilar y en esos momentos era Niña+Pilar, donde Pilar ya pasaba a un segundo plano y la Niña iba a ser el centro de toda mi vida.

Hace algunos años sufrí una serie de problemas, que me llevaron a una psicóloga y que poco a poco me ayudó a entender el proceso de mi vida. Mejoré, maduré y empecé a tomar grandes decisiones.
Al llegar Lola a mi vida, creo que mi cerebro se bloqueó y volví un poco al pasado, queriendo volver a ser una niña. Pero eso ya no podía ser. Tenía que tomar de nuevo las riendas de mi vida para criar a la niña que había nacido.

  • Miedo, miedo a no ser una buena madre, a no saber consolar a mi hija, a no saber tomar decisiones con respecto a ella, a que la gente interfiera en mis decisiones y mi inseguridad, se hiciera más latente.
  • Miedo a que mi relación con mi marido ya no existiera, por centrarnos cada uno en la niña.
  • Miedo a no poder trabajar, por estar siempre tan pendiente de la niña que no pudiera desarrollarme como profesional.
En definitiva todo miedos e inseguridades, que en ese momento se abalanzaron sobre mi cabeza y formaron un coctel tan grande que no lo pude soportar y exploté.

Pues este fue el primer episodio de depresión post parto, porque después vinieron muchos más.



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